header image
 

Perros famosos

 

Muchos hechos misteriosos se dieron a lugar con este enigmatico perro que aparecía repentinamente a San Juan Bosco en medio de los problemas

grigioDon Bosco dejó el recuerdo de un hombre muy santo, quien fue un inolvidable acróbata en sus ratos libres, habilidad que le sirvió de mucho para atraer a los jovencitos de la calle para así educarlos y enseñarles el valor de la vida y por supuesto el Amor a Dios y a María Santísima.

San Juan Bosco fundó la Sociedad de los Salesianos. Fue canonizado por haber sido el apóstol de los chicos de la calle de Turín, Italia y haber hecho de todos ellos, hombres de bien.

Un hecho extraordinario de su vida

Un perro, no menos extraordinario, jugó un papel muy importante en la vida de San Juan Bosco. Muchos hechos misteriosos y extraños se dieron a lugar con este enigmatico canino que aparecía sigilosamente en medio de las dificultades o cuando al venerable santo le estaba por suceder algo terriblemente malo.

Se cuenta que una noche de otoño de 1853, Juan Bosco, iba por una calle de mala fama de Turín. De pronto apareció un perro que empezó a seguirlo. El sacerdote miró sorprendido a ese animal que nunca había visto. Se acercó a él y lo acarició. El perro se estuvo quieto un momento y después se alejó. A partir de entonces, cada vez que el sacerdote se encontraba solo por la noche en un sitio peligroso, lo acompañaría aquel perro llegado de ninguna parte que después desaparecería sin dejar rastros.. Don Bosco le puso el nombre de “Grigio”, es decir “Gris”.

En efecto, el animal era de ese color. De tamaño grande, tenía el hocico fino, orejas rectas, pelaje abundante y la cola totalmente levantada.

Acudía en el momento más oportuno

•          En aquella época, las persecuciones contra Don Bosco venían de los valdenses, unos heréticos cuyo último bastión fue el Piamonte y que rechazaban el culto de los santos, el sacerdocio y la mayoría de los sacramentos. Una noche un hombre disparó contra Don Bosco Habiendo fallado se lanzó sobre su víctima. Pero “Gris” estaba allí; Saltó sobre aquel malvado y lo obligó a huir.

•          En otra oportunidad Otra vez, Juan Bosco iba caminando, y unos cuantos pasos detrás se acercaban dos individuos. Sintiendo el peligro dio media vuelta, pero antes de que pudiera gritar se le echaron encima los y le cubrieron la cabeza con una bolsa. Apareciendo de la nada, “Gris” se puso a ladrar y tiró al suelo a uno de los hombres al que inmovilizó agarrándole la garganta con los colmillos, mientras el otro huía. Don Bosco le hizo comprender al perro que soltara al bribón que también huyó corriendo.

•          Otra noche, al sacerdote lo atacó un malandrín armado con una estaca. Juan Bosco, que no conseguía escapar, le tuvo que dar una trompada muy fuerte. El malhechor lanzó un grito y de los matorrales cercanos empezaron a salir todos sus cómplices. El sacerdote se sintió perdido. Pero Gris apareció una vez más. Y se puso a dar vueltas alrededor de él, enseñando los colmillos:

- Por favor, gritó uno de los hombres, Llame a su perro, ¿no ve que va a morderme?

¿Y que quiere Ud. que haga?, dijo Don Bosco

- Perdónenos, Sr. Cura, somos unos pobres tipos; nos han dado mil francos….

¿Y por esa cantidad me habrían matado?

- Llame a su perro, por favor

Primero prométanme que me dejarán tranquilo a partir de ahora.

- Se lo juramos por la Virgen

“Gris”, ven. ¡Bravo me has salvado la vida!.

En una ocasión, el Gris se puso a gruñirle a Don Bosco.

Una noche, el cura quería salir y “Gris” se lo impidió. Durante media hora le cerró el paso obligándiolo a quedarse en casa. Un cuarto de hora más tarde, llegó un vecino para advertirle, que había escuchado una conversación donde se había enterado de que le preparaban una emboscada… ¿Cómo pudo saberlo el perro?

Otra noche, el perro llegó al Patronato. Se acercó al Cura, puso el hocico en la mesa donde aquel estaba cenando y volvió a salir. Juan Bosco comprendió. Un amigo lo había traído más pronto de lo previsto. Inquieto porque no lo había visto regresar, Gris quiso asegurarse de que realmente estaba allí.

El perro, nunca le aceptó comida a Don Bosco, ni por supuesto ningún cobijo. En cuánto a los niños estos podían acariciarlo y hacerle cuantas travesuras se le ocurrieran; dejaba que le tiraran de los pelos o de las orejas. Cuando desaparecieron las persecuciones contra Don Bosco, el Gris dejó de presentarse.

¿Explicación?

La historia de Gris es absolutamente extraordinaria. Parece bien comprobada; aparece en todas las biografías del Santo y hasta en los comics, que se han inspirado en su vida. Se trataba de un animal de carne y hueso, no de un perro fantasma. La hipótesis más razonable consiste en considerarlo un perro errante que se había apegado al Cura. Aunque ¿Cómo se podría haber dado cuenta de los peligros que le acechaban?

”Decir que era un ángel daría risa. Pero tampoco se puede decir que fuera un perro común y corriente”. expresó San Juan Bosco

Fuente : PildorasdeFe.net

Con información de Biografías y vidas de Santos

 


 

tom. “T.O.M.”

Ayer jueves 2 de abril, al cumplirse 33 años del conflicto bélico, se conmemoró otro aniversario del “Día de Veteranos y Caídos en Malvinas”.

Allí en la fría turba malvinera pelearon muchos hombres, héroes que vivirán en nuestro recuerdo por siempre y en el sentimiento de saber que lo dieron todo en esa guerra.

Pero no estaban solos, con ellos fué T.O.M, un perro mestizo (un perro “civil”) que ,en la gesta de Malvinas, insistió en ser llevado como mascota del Grupo 10 de Artillería de Junín, y en el campo de batalla brindó afecto, contuvo tristezas y angustias y alertó con su fino oído los ataques enemigos a la batería anti-aérea. El 12 de junio, T.O.M. (así fue bautizado nuestro héroe), murió como consecuencia de una esquirla de granada de un ataque aéreo. Muchos soldados quedaron en la irredenta tierra malvinense, pero también quedó un “artillero de cuatro patas”

Les comparto la foto del monumento al Perro T.O.M ubicado en la ciudad de Ascensión, Pcia de Bs As, en homenaje a todos nuestros hombres, que dieron su vida por nuestra patria.

https://www.facebook.com/dr.juanromero


 

“Duque”

Es uno de los agentes récord de la Aduana. Y el terror de los narcotraficantes, ya que entre sus méritos se cuenta el haber detectado 8000 kilos de marihuana y casi 100 de cocaína en 13 años de servicio. Un récord, según aseguran en la fuerza.

Pero el agente estrella se jubiló ayer, aquejado por un dolor de cadera que le impide moverse con normalidad. Igual, aseguran que su arma sigue intacta: se trata de ese olfato que le permitió a Duque, el perro labrador retirado, convertirse en una leyenda.

Detrás de todo can estrella hay un instructor. En este caso es Omar Gómez, que lleva 15 años de servicio en Clorinda, Formosa. Junto con Duque cumplieron cientos de operativos exitosos: uno de los más recordados fue hace apenas dos meses cuando secuestraron 1300 kilos de marihuana.

“Hace 15 años que entré en la Aduana para trabajar en la frontera y secuestrar droga. Allí había dos perros de la Gendarmería que teóricamente tenían que colaborar con nosotros, pero no hacían nada. Entonces decidí comprarme uno y entrenarlo”, relata Gómez.

Con un manual de adiestramiento de canes, Gómez comenzó a entrenar a Duque cuando cumplió 6 meses. Y al año ya era agente de la Aduana. Juntos formaron un equipo imbatible.

Por todo el país

“Con él recorrimos todo el país. Hasta hicimos operativos en la Cordillera, ¡con 25 grados bajo cero!”, cuenta Gómez, que entre las cualidades de su perro destaca que “es un juguetón incansable”.

El instructor explica que para estos trabajos los labradores son ideales, “porque no son peligrosos para la gente, son juguetones y tienen el olfato muy desarrollado”. Aunque Duque era uno de los agentes más destacados de la Aduana, su dueño no cobraba un peso por el servicio brindado.

“El trabajo de la búsqueda de droga no tiene compensación económica, sólo la satisfacción por el deber cumplido. En el pueblo donde estoy hay muchos chicos que están perdidos por las drogas, es un flagelo. Y con Duque siento que aportamos en esta lucha.”

Hoy, aunque Duque está retirado, cumple tareas de asesor. “Hoy lo dejo en mi casa, pero cuando tengo dudas lo llevo a un operativo. Todavía sigue siendo el mejor -asegura su cuidador-. Para mi, Duque es irreemplazable.”

Laura Reina

La Nación – 19-12-07


“El Perro Fernando”Durante los años ’50, caminó por las calles de nuestra ciudad, un “ciudadano”, que con el tiempo se convertiría en un uno de los seres más queridos de nuestra ciudad, durante aquella época, sentimiento que persiste hasta el día de hoy, este particular ciudadano no provenía de una provincia, ni mucho menos de un país extranjero, así como tampoco hablaba ni vestía raro, todo lo contrario, era tan chaqueño y el único idioma que sabía expresar era el de la solidaridad.Todos lo conocieron y lo adoptaron, como a un hijo, desde el mozo del Bar “La Estrella”, quien le servía su diaria comida, hasta el Gerente del Banco “Nación”, con quien desayunaba café con leche con medialunas, no nos podemos de olvidar de aquellos vagabundos, con a quienes les hacía compañía en esas largas noches invernales, tampoco de aquellos niños, hoy en día ya personas grandes, que compartían, jugaban y se divertían con él, que fue UN SIMPLE PERRO CALLEJERO, QUE NOS ENSEÑO LO QUE ES LA HUMILDAD, LA SOLIDARIDAD Y EL COOPERATIVISMO. En la ciudad de Resistencia, existen dos esculturas elaboradas con el corazón y con el mero fin de “NO OLVIDAR” a este pequeño ser que caminó por nuestras calles. Una de esas esculturas se encuentra en la esquina de la Avenida 25 de Mayo y la calle Bartolomé Mitre, la otra resguarda su eterna tumba, en el umbral del Fogón de los Arrieros, sobre la calle Almirante Brown N° 350, bajo la escultura hecha en su honor. No nos podemos olvidar que fue y es motivo de varias canciones de autores de nivle internacional como es el caso de Alberto Cortes, cuya versión fue recientemente interpretada por el Grupo de Rock “Ataque 77″. Después, cuando se constituyó en mito y en bronce, escribieron un libro sobre él, le dedicaron innumerables notas, Alberto Cortez creó una canción que lo recuerda y, al inaugurarse el Monumento al Perro Fernando, del escultor Víctor Marchese, frente a la Casa de Gobierno, el propio gobernador de la Provincia concurrió al solemne acto. Se creó incluso una obra de títeres esta increíble historia que recorrió salas de teatro de Resistencia y algunas escuelas.

FERNANDO (De un reportaje a Fernando Ortiz, su “descubridor”)


“San Roque, San Roque, que ese perro no me mire ni me toque”El mejor amigo del hombre”, el perro, ha escrito un sinfín de historias de fidelidad y amor para con sus dueños. Una de ellas es la historia de San Roque, nacido en Montpellier en 1295, un noble francés que a los 20 años decidió repartir sus bienes a los pobres y se marchó a peregrinar a Italia, donde se consagró a asistir a los enfermos aquejados por la peste, hasta que él mismo se contagió.

Piadoso, decidió retirarse solo a los bosques para no contagiar la enfermedad y morir en soledad en 1327. Allí, cuenta la leyenda, apareció un perro que, día a día, llevaba al santo pan para poder comer. En reconocimiento al perro de San Roque, las imágenes del santo siempre están acompañadas por la del animal que fue el único que lo acompañó y asistió hasta su muerte. Varios milagros fueron atribuidos al santo, y hasta un dicho se hizo popular entre la gente para protegerse de la rabia: “San Roque, San Roque, que ese perro no me mire ni me toque”. Todos los años, el 16 de agosto se conmemora el Día de San Roque, y en distintas parroquias se celebran misas y actos donde los bendecidos son los perros junto a sus dueños.

“Chonino, el perro” - En la madrugada del 2 de junio de 1983, dos Agentes de la Policía Federal, recorrían la zona de Av. Gral. Paz y Lastra con sus respectivos perros, uno de ellos llamado Chonino. Al ver a dos personas en actitud sospechosa junto a un auto, los Agentes trataron de identificarlos y verificar la documentación del vehículo cuando las personas comenzaron a disparar contra los efectivos. Los hirieron de varios disparos.

Casi al mismo tiempo, Chonino observó que su guía había caído herido, por lo que se abalanzo hacia de uno de los delincuentes y se prendió del brazo inmovilizándolo y desarmándolo. Al ver la escena, el otro delincuente le disparo a Chonino en el pecho. Ya por caer al piso, el perro logró arrancarle un bolsillo de la campera al delincuente, mientras estos se fugaban en dirección a la provincia.

Ya sin fuerzas, Chonino se arrastró hacia su guía que estaba muy herido y murió a su lado. Después murió su guía y el otro Agente pudo sobrevivir. Los asaltantes fueron detenidos y hoy cumplen su condena.

Chonino guardó en su boca, mientras moría, los documentos que el delincuente llevaba en el bolsillo de su campera.

De ahí en más, Chonino se convirtió en el lider, en el heroe. La calle de acceso a la Sección Agrupación Perros, entre Salguero y la Avenida Casares lleva su nombre. El 2 de junio se instituyó en “Día nacional del perro”, en conmemoración a su destacada actuación.

Fuente: www.policiafederal.gov.ar


 “Pitón, un bombero” - 
“Pocos animales han pasado al bronce. Entre los héroes del bestiario nacional, Alfonso José Cátulo quiere recordar a Pitón, que está inmortalizado en el Monumento al Bombero Voluntario de Mar de Ajó, en el Partido de la Costa. En la plazoleta República de Ecuador aparece su figura con aires de prócer y una placa destaca su pasado de gloria: “Completa la escena el perro Pitón, que se suma a los recuerdos del viejo cuartel de Mar de Ajó. Participó en todas las salidas de emergencia como un bombero más hasta su desaparición. Su ausencia aún no ha sido cubierta”. El grupo escultórico fue inaugurado el 23 de diciembre de 1995 y es obra del artista plástico local Ernesto Aloisi.”
Fuente: Diario La Nación – 18-08-05 – Bestiario

“César” - Un perro dió la vida por sus dueños  durante un robo en Boedo.

Tres delicuentes sorprendieron a una mujer que llegaba a su casa en auto, éstos accedieron al interior y amenazaron a los integrantes de la familia, con llevarse al hijo de 2 años. La suegra de la mujer al escuchar los gritos, bajó con el perro, un ovejero. Los delincuentes al ver al perro comenzaron a correr, por lo cual éste los persiguió, pero lamentablemente los ladrones comenzaron a disparar, incluso al dueño de la casa , y unos balazos dieron de lleno en César, que murió instantáneamente. César cumplió con su deber, defender a su querida familia y evitar el robo.

año 2005

 

“La historia del perro del duque de Enghien”

 En la noche del 15 al 16 de marzo de 1804, soldados franceses a las órdenes de Bonaparte detuvieron a Louis de Conde, duque de Enghien, en la orilla del Rhin.

El duque fue acusado de ser la cabeza de un complot realista. En ese momento, el duque estaba acompañado de su perro Mohiloff. Lo había comprado en 1798 en Rusia y se paseaba con él por toda Europa. Mohiloff era un carlino de pelaje café con leche y tenía una simpática fisonomía: grandes ojos, máscara negra y mirada pícara. Siguió a la carreta en la que llevaban a su dueño. La siguió hasta el Rhin. Allí los soldados lo echaron, y entonces cruzó el río a nado, con el pequeño hocico fuera del agua, y llegó a la orilla casi al mismo tiempo que su dueño. Le siguió el rastro y corrió detrás del coche de posta donde iba el duque y entró en Estrasburgo al mismo tiempo que él Sorprendido, el duque vio cómo su perrito saltaba al coche y se acurrucaba a sus pies. Finalmente se autorizó que el perro se quedara con su dueño. Un consejo de guerra condenó a muerte al duque en un juicio sumario. Y en la noche, bajo la lluvia, el duque fue ejecutado en los fosos del castillo. Mohiloff no abandonó a su dueño en ningún momento. El pelotón de ejecución esperaba, Mohiloff se pegó a sus piernas y tuvieron que separarlo. La bala fulminó al duque. Mohiloff tiritaba de frío, gemía y estaba casi muerto de inanición cuando un marqués lo recogió en el lugar de la ejecución. El perro se dejó llevar sin dificultad. Y fue después de la inhumación cuando se escapó de la vivienda del comandante y salió aullando. Saltó sobre la tumba. Los gendarmes lo alejaron de allí, pero el perro volvió al mismo sitio.

??

 El pintor Carle Vernet hizo una acuarela que presenta a Mohiloff intentando levantar la piedra que cubre el cuerpo de su dueño, y de ella sacó Cassas una litografía acompañada de dos versos en latín del conde de Marcellus: el descendiente traicionado del conde en el momento de morir busca un amigo, y el único que encuentra es un perro.

 


 

hachiko.jpg“Hachiko”

Otro amigo fiel fue Hachiko, un perro de raza akita inu nacido en 1923 en la ciudad japonesa de Odate. Sin embargo, menos de un año más tarde su dueño, un profesor de agricultura llamado Hidesamuro Ueno, lo llevaría hasta Tokio. Allí Hachiko se acostumbraría a su vida citadina yendo todas las noches hasta la estación de trenes Shibuya para recibir a su dueño cuando éste llegaba del trabajo. Por desgracia Ueno fallece en 1925 y nunca es llevado nuevamente a su casa, por lo que Hachiko queda abandonado en las calles. No obstante, durante 11 años volvería fielmente todas las noches a la estación de trenes, exactamente a la hora en la que arribaba el tren que solía tomar Ueno. Una vez frenado el tren Hachiko buscaba a su amo cuidadosamente entre la multitud y luego se retiraba. 
Al cabo de unos años un antiguo alumno de Ueno, que se encontraba realizando un censo de akitas, se enteraría de la historia, y publicaría varias notas con la historia del perro fiel. Una de estas notas aparecería en el más importante periódico de Tokio. Gracias a esto Hachiko ganaría fama a nivel nacional y varias historias y poemas se escribirían al rededor de él. Sin embargo, más importante aun, Hachiko salvaría a su raza ya que solo quedaban 30 akitas puros en todo el Japón, y a partir de ese momento la demanda hizo que se preservaran cuidadosamente. Hoy en día la población de akitas supera los miles. Hachiko es además recordado con una estatua en la estación de Shibuya. 


barry1.jpg“Barry”

Barry es el nombre del perro de raza San Bernardo más famoso de la historia. Entre 1800 y 1812 vivió en el Hospicio de San Bernardo, ubicado en el paso homónimo, en Suiza. Allí ayudaba a los monjes del Hospicio, auxiliando viajeros y peregrinos extraviados, aportando su notable desenvolvimiento en la nieve y sentido de orientación. 
Su fama se debe a una leyenda iniciada presumiblemente a fines de 1860, que da cuenta del heroico rescate de 40 viajeros perdidos, hasta que el último de ellos lo confunde con un lobo y le da muerte. Aunque esta historia es falsa, ha sido reproducida por decenas de libros y revistas, contribuyendo a acrecentar notablemente la fama de los San Bernardo. 
En 1812 un monje lo lleva a la ciudad de Berna, donde muere en 1814. Su cuerpo embalsamado se encuentra expuesto en la entrada del Naturhistorisches Museum der Burgergemeinde (Museo de Historia Natural de Berna – Suiza). 
En la localidad de Asnière, cerca de París (Francia), un monumento inmortaliza la imagen de Barry, al pie del cual se puede leer la siguiente inscripción: “Il sauva la vie à 40 personnes. Il fut tué par le 41ème” (El salvó la vida de 40 personas, fue muerto por la 41º). 


china.jpg“China” - Una perra llamada China, llevada por su instinto maternal, encontró una niña recién nacida abandonada por su madre, de 14 años y la llevó junto a sus cachorros. Le dio calor y le salvó la vida. 

La naturaleza es sabia, pero los humanos no siempre lo somos. Una chica argentina de tan sólo 14 años dio a luz a su bebé, una niña, en una zona rural de la ciudad de La Plata, en la provincia de Buenos Aires y la abandonó allí mismo. Una perra la encontró y se la llevó junto a sus cachorros, tal vez guiada por su propio instinto maternal. 
Gracias al cobijo que le dio este animal, que le brindó calor y la resguardó del frío (en Argentina es invierno), la niña pudo salvar su vida. De lo contrario, habría muerto en pocas horas. El dueño de la perra escuchó los llantos de la niña y enseguida avisó a la policía, que la llevó de inmediato a un hospital, donde determinaron su buen estado de salud. Solo le encontraron algunas pequeñas heridas. 
Poco tiempo después de conocerse la noticia, fue identificada la madre del bebé, quien se presentó en el hospital en el que fue internada la recién nacida y también quedó internada. La causa fue catalogada como abandono de persona. Una lección animal.  Agosto de 2008


 

liaka.jpg“Laika” - Casi un mes después de que la antigua Unión Soviética pusiese en órbita terrestre el satélite artificial Sputnik-1, esta país dio un buen golpe de efecto al lanzar el 3 de noviembre de 1957 su segundo satélite artificial, el Sputnik-2, con un ser vivo en su interior: la famosa perra Laika, de unos 6 Kg de peso. El animal, un perro abandonado que vagaba por las calles de Moscú, fue capturado y preparado para la misión espacial. Los responsables de la misión consideraban -no equivocadamente- que los perros vagabundos eran capaces de sobrevivir en condiciones más difíciles que aquellos que tenían un hogar… y un viaje espacial no sería precisamente un camino de rosas. Para acostumbrarla al pequeño compartimento en el que volaría dentro del Sputnik-2, Laika -y otros dos perros candidatos, Albina y Mushka- fueron mantenidas en jaulas cada vez más pequeñas durante periodos de 15-20 días. 

En realidad, el nombre original de Laika era Kudryavka (“Poco rizada” ) y su viaje estaría lleno de complicaciones: la cabina presurizada del Sputnik 2 le dejaba suficiente sitio para permanecer tumbada o en pie, pero el animal iba encadenado para evitar que la ausencia de gravedad le hiciese dar vueltas. Un sistema regenerador de aire le proveía de oxígeno y su comida y agua le era entregada en forma de gelatina. Nada más iniciar el viaje, las primeras lecturas de telemetría mostraron que durante el lanzamiento el pulso del animal se triplicó y que una vez entró en órbita ésta se hallaba inquieta y nerviosa; no obstante, comía su alimento. La URSS anunció que el animal se comportaba bien y que se encontraba en calma realizando su vuelo espacial y que en pocos días Laika volvería a la Tierra descendiendo a bordo de la cápsula del Sputnik 2 y posteriormente en paracaídas. La realidad sería muy diferente. 
Lamentablemente, no había manera posible de que este animal pudiese volver a la Tierra vivo, pues aún no se sabía cómo retornar una cápsula a la Tierra y que sobreviviese un ser vivo a bordo de ésta. Los ingenieros rusos planearon mantener a Laika unos 10 días con vida hasta que las reservas de oxígeno se agotasen. Inicialmente, la URSS, tras desmentir que el animal retornaría vivo a la Tierra, informó que Laika había muerto sin dolor tras una semana en órbita terrestre. Posteriormente los rumores alimentaron la idea de que la perra había sobrevivido sólo unos cuatro días. Pero la verdad no se sabría hasta el Congreso Espacial Mundial de 2002: el científico Dimitri Malashenkov del Instituto de Problemas Biológicos de Moscú informó que, en realidad, Laika murió pocas horas después del inicio de la misión debido a las altas temperaturas y al pánico. La perra sólo sobrevivió durante cuatro órbitas, debido a los problemas térmicos del Sputnik-2: por cuestiones de diseño, el satélite no se había separado de la última etapa del cohete y el animal tuvo que soportar una humedad muy alta y temperaturas de unos 40°C, que acabaron con su vida entre cinco y siete horas después del inicio del vuelo. 
Naturalmente, esta información no era conocida por el público en el momento en el que transcurría la misión, por lo que la reacción mundial fue muy variada y en algunos casos muy propia de la época de la guerra fría: asombro, incredulidad, sorpresa… En algunos países, como Inglaterra, la Liga de la Defensa Nacional Canina organizó marchas de protesta guardando diariamente un minuto de silencio por el animal. También, en el mismo pais, la Liga Contra los Deportes Crueles organizó manifestaciones y apeló a las Naciones Unidas y a diversos organismos internacionales para que repudiasen este tipo de experimentos. 
Como Moscú había anunciado inicialmente que Laika tenía suficiente alimento para su viaje y que regresaría a la Tierra por medio de un paracaidas, muchas personas estuvieron pendientes de esta misión e incluso algunas aprovecharon para realizar bromas: durante varias horas, la población de Santiago de Chile estuvo convencida de que la perra Laika había caído en su ciudad mediante un paracaídas. Casi todos los habitantes de la zona suburbana, conocida como “Gran Avenida”, vieron descender en paracaídas a un gran can que la imaginación popular identificó inmediatamente como la conocida Laika, pero poco después de que el animal llegase a tierra se comprobó que se trataba de un perro y no una perra y que todo el montaje no era más que el fruto de la imaginación de un bromista que lanzó el animal en paracaídas para divertirse a costa de la psicosis de “perras voladoras” que se daba en todo el mundo. 
El Sputnik-2 reentraría en la atmósfera terrestre en abril de 1958, con su carga biológica muerta, destruyéndose para siempre. 


 RTEmagicC_PERRO1GIF_02.GIF“Oh, los perros”

El hombre es el mejor amigo del perro. Esa amistad nace de la gratitud. Después de la mujer el perro es el único animal que ha conseguido domesticar al hombre y obtener todo de él sin pedirle nada. Le damos nombre, casa y comida. Como a nuestra esposa. Sin la obligatoriedad de una suegra. Lo llevamos sistemáticamente a dar una vuelta a la manzana. Y lo entrenamos a hacer pipi. Como a nuestros hijos. Sin que nos atormente el complejo de Edipo.

Las hazañas de nuestro perro nos enorgullecen. Y las contamos apenas nos dan pie. Obligándonos caballerescamente a escuchar las del perro del interlocutor. Si procedemos de igual manera con las de nuestro hijo, dicen que estamos bobos. Hay una fratia quinófila. Que une más que el amor a la patria. Y que la bronca al impuesto a los réditos. Los presidentes deberían asistir a las exposiciones caninas, que son exposiciones rurales sin imperialismo.

También existen los quinofobos. Se dividen en dos especies. Los que dicen que de chico los mordió un perro. Lo que no es verdad. Y los que dicen “A mí me gustan los gatos”. Como si alguien dijese ” A mí me gustan las mujeres” para no sentirse homosexual. Los gatófilos son los antisemitas de los perros.

El perro espeja la ambivalencia del ser humano. Se llama ambivalencia a tener dos caras. Como las monedas. Y las amigas de la esposa. Pero en científico. La ambivalencia es el guante del subconsciente. Porque el revés del guante se pone sobre el derecho de la mano. El subconsciente es el altillo del alma.  El altillo es un sótano en el techo. (Observo que me he vuelto ambivalente.) Decimos que el perro es cariñoso y amable. Y de un tipo severo que es un perro. Nos alegra que el perro nos haga fiestas. Moviendo la cola. Que es la sonrisa del perro. Pero se la cortamos obligándolo a una sonrisa rabona. Y cuando alguien rezonga aseguramos que está de un humor de perros. Nos encanta la mirada cordial del perro. Y para rechazar a alguien le ponemos cara de perro. Es lógico que el perro no entienda al hombre. Ya que el hombre no se entiende con el perro que lleva en sí. Por algo cínico signifca perruno . Y una fidelidad perruna es todo  lo contrario de una fidelidad cínica.

El perro se llama perro en la vida diaria. Si accede a la crónica policial se denomina can. Lo distinguido es llamarlo por la raza: tengo un boxer, un coker spaniel, un gran danés. Y conocer a fondo el árbol genealógico del animal. Único en el que no se orina. Gracias a ello el poseedor sabe de su perro lo que no sabe de sí mismo: quiénes fueron sus bisabuelos. Es una forma democrática de ingresar en el almanaque Gotha. Se llama almanaque Gotha al ¡Quién es quién? de la nobleza. Y nobleza a la que está en el almanaque Gotha. Que es el studbook de la sangre azul.

De vez en cuando los sanitaristas (deberían llamarse sanitarios, pero ello ofende a la porcelana) hacen campañas contra la rabia. Es decir, contra los perros. Que son los chivos emisarios de la rabia. nadie vacuna a los gatos atorrantes. Ni a los murciélagos. Se llama murciélago a un animal del tercer mundo. Es un ratón disfrazado de cura. Que tiene un radar personal. Para que nadie lo vacune contra la rabia. A pesar de que la conserva, padece y trasmite. Pero sólo la canina pone a las autoridades sanitarias de un humor de perros.

Fuente: Piolín de Macramé – obra de Florencio Escardó -Mayo 1972